Los filósofos han pensado sobre en que consiste el ser y la existencia. Propusieron muchas teorías sobre aquello de lo que el mundo pueda estar hecho o cuál sea su orden. Una de las más importantes y antiguas ideas a este respecto es la idea de "Dios".
Antes de la aparición de la filosofía sólo los mitos eran capaces de explicar la realidad. Poesías, canciones y cuentos sobre dioses y hombres explicaban la lluvia, el trueno, la luz del sol, el nacimiento, la muerte y el paso de las estaciones.
Los primeros filósofos quisieron saber de qué está hecho el mundo que nos rodea, qué forma tiene y cómo funciona; a esto le llamaron Physis (de donde viene el término “física”). Aunque sus primeras teorías sobre la Physis no eran "científicas" en el sentido actual, no resultaban de experimentos controlados. Una de los primeros en pensar de esta manera fue Tales de Mileto (639 ó 624 - 547 a.C.): todo es agua, decía, porque todo viene del agua.
Sin embargo, los fenómenos naturales comenzaron a ser explicados, no por la acción de los dioses o demonios, sino a partir de los principios o leyes que rigen los comportamientos impersonales de la materia. Las matemáticas y los saberes técnicos ayudaron a la gente a pensar sobre la realidad en términos de cosas que tienen sus propias reglas independientemente de los caprichos humanos o divinos. También surgieron los primeros términos para referirse a aspectos no físicos de la realidad (lo que vino a llamarse metafísica), conceptos como “principio”, “idea”, “substancia”, “esencia”, “categorías”, etc.
Durante la Edad Media en Europa y Oriente Medio se despertó la polémica entre las autoridades religiosas, que apoyaban sus ideas sobre la fe y los textos sagrados, y los filósofos, quienes, por otra parte, querían justificar estas creencias a través del razonamiento, siguiendo el modelo de las enseñanzas de Platón y Aristóteles.
Muchos pensadores cristianos, judíos o musulmanes, consiguieron sintetizar las creencias religiosas con las ideas filosóficas. Filósofos y teólogos deseaban entender la realidad por sí misma sin renunciar a la revelación divina. Algunos, por ejemplo, pretendieron demostrar la existencia de un Ser Supremo con el exclusivo uso de la razón.
Razonamientos muy populares, basados en el pensamiento de Aristóteles afirmaban que
si el mundo existe y tiene un orden, ha de tener una causa y esa causa es Dios. Pero otros consideraban que quizás el orden no era más que una idea en la mente de las personas. Lo que parecía necesario podría haber sucedido de otra manera.
San Anselmo (1033-1109) pensaba que la idea de Dios era la más perfecta idea posible. Concluía que la existencia de Dios es lógicamente necesaria porque la existencia no puede faltarle a una idea perfecta.
Antes de la aparición de la filosofía sólo los mitos eran capaces de explicar la realidad. Poesías, canciones y cuentos sobre dioses y hombres explicaban la lluvia, el trueno, la luz del sol, el nacimiento, la muerte y el paso de las estaciones.
Los primeros filósofos quisieron saber de qué está hecho el mundo que nos rodea, qué forma tiene y cómo funciona; a esto le llamaron Physis (de donde viene el término “física”). Aunque sus primeras teorías sobre la Physis no eran "científicas" en el sentido actual, no resultaban de experimentos controlados. Una de los primeros en pensar de esta manera fue Tales de Mileto (639 ó 624 - 547 a.C.): todo es agua, decía, porque todo viene del agua.
Sin embargo, los fenómenos naturales comenzaron a ser explicados, no por la acción de los dioses o demonios, sino a partir de los principios o leyes que rigen los comportamientos impersonales de la materia. Las matemáticas y los saberes técnicos ayudaron a la gente a pensar sobre la realidad en términos de cosas que tienen sus propias reglas independientemente de los caprichos humanos o divinos. También surgieron los primeros términos para referirse a aspectos no físicos de la realidad (lo que vino a llamarse metafísica), conceptos como “principio”, “idea”, “substancia”, “esencia”, “categorías”, etc.
Durante la Edad Media en Europa y Oriente Medio se despertó la polémica entre las autoridades religiosas, que apoyaban sus ideas sobre la fe y los textos sagrados, y los filósofos, quienes, por otra parte, querían justificar estas creencias a través del razonamiento, siguiendo el modelo de las enseñanzas de Platón y Aristóteles.
Muchos pensadores cristianos, judíos o musulmanes, consiguieron sintetizar las creencias religiosas con las ideas filosóficas. Filósofos y teólogos deseaban entender la realidad por sí misma sin renunciar a la revelación divina. Algunos, por ejemplo, pretendieron demostrar la existencia de un Ser Supremo con el exclusivo uso de la razón.
Razonamientos muy populares, basados en el pensamiento de Aristóteles afirmaban que
si el mundo existe y tiene un orden, ha de tener una causa y esa causa es Dios. Pero otros consideraban que quizás el orden no era más que una idea en la mente de las personas. Lo que parecía necesario podría haber sucedido de otra manera.
San Anselmo (1033-1109) pensaba que la idea de Dios era la más perfecta idea posible. Concluía que la existencia de Dios es lógicamente necesaria porque la existencia no puede faltarle a una idea perfecta.
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